Querida Marina

Hola Marina!

Espero que no hayas perdido las esperanzas en mi frágil y kaperucitil persona.

Desde nuestra apuesta/reto la semana pasada he estado dando y dando vueltas a sobre qué escribir, con qué retomar el blog, y cómo volver aquí.

Empecé y empecé borradores, escribí y escribí cosas, pero todas me parecían autentica mierdecita.

giphy

Musas! Dónde estáis?

Al final me di cuenta de que los temas que abordaba de forma más recurrente eran:

  1. Por qué no he escrito estos meses?
  2. Por qué no he escrito estos meses?
  3. Por qué no he escrito estos meses?

Así que estuve rumiando el asunto:

Primero: No tengo tiempo para casi nada.

Esto es un hecho. Fui ascendido (viva y bravo!) y ahora paso muchas más horas en la oficina. Y aunque mi futuro es bastante incierto, estoy muy contento y feliz con mi vida laboral. Y el poco tiempo libre que tengo lo invierto en ver a los amigos, ver series y jugar a la Play.

Segundo: Mi vida es aburrida. Nobody cares.

Últimamente tengo la sensación de que he entrado en una dinámica de aborrecible vida adulta: Duermo-trabajo-como-duermo. Y me cuesta encontrar cosas que, primero, me apetezca contar, y segundo, considere interesantes.

Tercero: ‘Cause Procrastination is my middle name, baby.

Cada vez voy mejorando y mejorando mis notas en la asignatura de Perder El Tiempo Always (PETA). No me malinterpretes, adoro mi Netflix, mi Playstation y lo considero tiempo de calidad. Pero al final siempre quedan cosas sin hacer.

Y creo que estos son los tres principales motivos causantes de mi desaparición blogeril.

Pero luego me paro un rato y digo “Joder Carlos! si tienes mil historias para contar”:

  • Me he mudado a Madrid, dejando atrás mi querido Móstoles. Tengo toda una nueva y capitalina vida para compartir.
  • Comparto piso con un tipo celiaco que enseña a hacer piezas de tren en un instituto y otro que hace panes ecológicos de masa madre y que es director de una compañía de teatro en bicicleta. Literalmente. Con esta información, mi cabeza ya empezaría a pensar en dos némesis terribles viviendo bajo el mismo techo. Como juntar a Aramis Fuster y Belén Esteban en un cubículo e investigar su comportamiento por un agujerito. En serio, eso ya debería dar para entradas a cascoporro.
  • Mi vida sentimental y erótico festiva está siendo dramática y divertida a partes iguales.

Así que, después de darle vueltas, llegué a la conclusión de que, simplemente, me había acomodado y había perdido el hábito de escribir.

Y encima, te descolgaste con esa entrada.

Así que, querida Marina, me arrodillo ante ti. Has ganado el reto. He perdido.

giphy1

 

Como premio a la flamante ganadora. Te propongo que elijas el tema y deadline para mi próxima entrada. Tenemos un trato, hamija?

Espero tu respuesta con ansiedad.

Mientras, dejo esta entrada programada para la hora que WordPress me dice que tengo mis picos de visitas (ja!) y me voy a dormir. Descansa amiguita.

PD: Gracias por dedicarme una entrada junto con Ana Frank, autora de uno de mis, también, libros de obsesión infantil/adolescente.

 

La Huelga

Todo esto de la huelga general da siempre qué pensar.

Por un lado estás viendo a los sindicatos diciendo que la huelga ha sido un éxito. Pero claro, si vas a tu puesto de trabajo y te encuentras a un piquete en la puerta que no te deja entrar y te toca volverte a casa por dónde has venido, ¿Cómo es de exitosa realmente la huelga? Como he leido hoy por internet: “decir que es un éxito cuando no se deja a la gente acudir a su puesto de trabajo es como si un violador dijera que ha tenido un sexo buenísimo”.

Además, tengo entendido que cada integrante de esos piquetes informativos cobra entre 50 y 100 euros por pasarse el día de hoy por ahí dando voces y pegando carteles, ergo están trabajando… ¿Se les podría llamar esquiroles?

Por otra parte está la gente que va a currar por miedo. “mi jefe me ha amenazado con tal”, “va a ir todo el mundo, no voy a ser yo quien se quede en casa”, “me han dicho que si no voy, me despiden”. Supongo que se dan cuenta de que no haciendo la huelga están mostrando conformidad precisamente con la reforma laboral recién aprobada por la cual los empresarios pueden despedirte prácticamente cuando les de la real gana y dándote menos de la mitad de indemnización que correspondía antes de la reforma. Así como la conformidad con la precariedad laboral que tenemos actualmente.

Por otra parte, los sindicatos se han pasado MUCHO TIEMPO tocándose las narices y chupando del bote y ahora de repente parece que esto es el fin del mundo. Como bien me decía el otro día Miss-térica entre batacazo y batacazo con los patines “habría que ver cuántas huelgas llevaríamos ya si gobernara el PP” y es que, sinceramente, los sindicatos que tenemos en este país son básicamente unos lameculos o unos demagogos (o ambas cosas).

Y finalmente, por otro lado estamos los desempleados que, como no tenemos huelga que hacer o no hacer, pues nos dedicamos a sacar punta y criticar a unos y a otros.

Y que conste que yo SÍ hubiera hecho huelga.

Gestation of the Sacred Beetle

Hoy, por ciertos motivos, no he ido a trabajar.  Ha sido uno de esos días en los que dices, “voy a aprovechar para hacer esto, y esto otro y aquello de más allá” y al final, te lo pasas perreando delante del ordenador…Por otra parte, he tenido otra de mis famosas crisis del lunes… ( ̄〜 ̄;)  

En resumidas cuentas: Soy un inteligente, a la par que culto señoritingo homosexual de 25 años, que tiene muchas aspiraciones y pájaros en la cabeza y que tiene un trabajo que corta ambos de un “zas”. Este trabajo, cargado de fetichismo y homo-erotismo, consistente en ser mozo de almacén en una fábrica, me resulta frustrante y alienante pero tiene unas condiciones de horario, sueldo y vacaciones cojonudas. Así que ahí ando, siempre con el debate interno sobre si mandarlo a la mierda o seguir tragando por el momento.  

Puntos a favor:

  • 1200 euros mensuales.
  • 15 pagas.
  • A las 3 y media, estoy fuera.
  • De lunes a viernes.
  • Todos los puentes, Semana santa, Navidades y mes de agosto libres. 
  • A 15 min. caminando de mi casa. 
Puntos en contra:
 
  • Trabajo rodeado de garrulis que me obligan a encerrarme en mi autismo y mi mutismo.
  • Me tengo que levantar a las 6.
  • Frustrante y alienante.
  • No lleva a ninguna parte.
  • Trabajo que no te permite sentirte útil en ningún aspecto.
  • No estoy hecho para este trabajo, las cosas como son.
  • En ese maldito almacén hace mucho frío en invierno y mucho calor en verano.    
En fin… Hoy encima me he cabreado porque tenía una cita (por llamarla de alguna manera) y después de darme el paseo, el fulano en cuestión no se ha presentado, y después ha tenido la cortesía de escribir un SMS (para qué llamar) diciéndome que se había quedado dormido y no había escuchado mis llamadas… ( ̄□ ̄#) 
 
En fin, voy a preparar mi maravilloso mono azul para el día de mañana y les obsequio con la otra nueva canción de Utada Hikaru HEART STATION:
 
 Click