Veamos…

Ayer me compré mis dos biblias del kiosco, esto es, La Men’s Health y la Cuore.

La Men’s Health me gusta por varias razones:

La primera: La portada. Que siempre tiene un maromazo del copón, como el de este mes.

La segunda: Porque trae unas noticias curiosas que tú te preguntas de dónde narices han sacado. Como que los que tenemos un metabolismo Janet Jackson “yo-yo” y subimos y bajamos de peso con mucha facilidad y rapidez tenemos nada más y nada menos que un 76% más de posibilidades de tener cálculos bilaires.

La tercera: Porque un hombre un como yo nunca sabe cuándo va a cruzarse con la chorba de su noche, y siempre tiene que empaparse bién de artículos como “Cómo ser un hombre alfa” porque “sólo tus dotes de seductor conseguirán arrastrarla hasta tu cama” (espero que no sea por los pelos). Con técnicas de ligue de la vieja escuela popularizadas por Paco Martinez-Soria, Juanito Navarro y demás, eso sí, re-contextualizadas (¿existe está palabra?) en los tiempos modernos. Que vamos, decimos que el Nuevo Vale insulta a la inteligencia femenina, pero, mon dieu, si esto es un manual de buenas maneras y descubrimientos mágicos, que venga Bobby Brown y lo vea.

La cuarta: Vienen unas tablas de ejercicios maravillosas (ilustradas con tíos no menos maravillosos, aunque el de marzo es feo de cojones). Con ejercicios horripilantes, pero claro, como el maromo de las fotos sale feliz de la vida y sin sudar una gota, pues tú te crees que eso es llegar, coser y cantar, Y yo digo: ¡JA! Además, no dejan de decirte que te armes con archiperres varios, que si un balón medicinal, que si unas mancuernas, que si una pelota suiza (que servidor no tiene aun ni idea de lo que es o si hay que ir a Suiza a por ella), vamos que al final, si te lo compras todo, puedes montar casi una piscifactoría en casa.

Luego están los artículos de dos o tres páginas estúpidos como el de “Cómo elegir el mejor asiento en el avión”. ¡¿?!

Y por supuesto, la sección de cómo volver locas a las mujeres en la cama, que ya se sabe, los maricas tenemos todos el lado femenino muy desarrolado, y siempre puede venir bien saber cómo masajearle los pechos o el clítoris a tu amante.

Y bueno, qué decir de la CUORE, por fín una revista del corazón que se dedica a destripar a todas las mamarrachas que me pirran, Paris Hilton, Tori Spelling, Lindsay Lohan, Pete Doherty, Nicole Richie (a.k.a. “La Chiquiprecios) o (oh! sí!) las hermanas Olsen. Es que sólo con decir eso ya bastaría para que todo el mundo comprara la revista. Además, me encanta cuando en algunas fotos de los artículos ponen un “¡ARGH!” enorme señanalando la papada, el culo o cualquier otra cosa horrenda de el/la fotografiado en cuestión.

En otro orden de cosas, ayer tuve mi enésima crisis con el trabajo. Sí una de esas así como muy tremendas diciendo que lo iba a dejar y que iba a volver a ser teleoperador por una miseria de sueldo y a hora y media en metro de mi casa porque es algo ideal de la muerte y mi vocación. Pero bueno, después de torturarme, vi cosas como estas y recordé por qué narices estoy y debo estar pringando (al menos hasta finales de año) en la fábrica de Satán.

Y es que debo demostrarme (demostraros) que algún día (o algún año, mejor dicho) esos dedos serán los mios! MUAH HA HA HAH AHA HA HHHHAHAAAHAHA!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s